Sea of stars

Año de eclipses

Escrito el | Videojuegos
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Han sido varias horas las que me ha llevado terminar Sea of Stars, unas cuarenta y cinco (incluyendo su DLC: Throes of the Watchmaker). Por un lado tenía ganas de acabarlo, quería ver cómo terminaba el periplo de Zale, Valere y Garl. Por otro lado, temía que la "depresión post-juego" fuera a ser más grande que otras veces.

Una vista del Valle del Sol
Una vista del Valle del Sol

Solen y Luana

Y no es para menos. Sea of Stars combina varios elementos que me vuelven loco:

  • Un estilo artístico con estética de 16 bits
  • Una buena historia con mecánicas clásicas
  • Una banda sonora de infarto
Una vista del Valle del Sol
Una vista del Valle del Sol
Una vista del Valle del Sol
Una vista del Valle del Sol

Una aventura épica, al menos desde mi punto de vista. Ya desde el inicio se nos presenta a nuestros héroes (Zale y Valere), ambos considerados los Niños del Solsticio. Una suerte de niños elegidos que tendrán un papel trascendental tanto para el pueblo de Cunaluna como para el mundo entero.

Tras una serie de acontecimientos, deciden embarcarse en un viaje a través de los mares, donde conoceremos a nuevos compañeros, nuevos biomas, reminiscencias a otros juegos y una ingente cantidad de enemigos a los que habrá que derrotar.

Una vista del Valle del Sol
Una vista del Valle del Sol

Y es ahí donde brilla todo. Mientras exploramos el vasto mundo que rodea a nuestros héroes, iremos viendo cómo evoluciona su amistad y su forma de entender la vida. Cómo la frustración, el duelo, la alegría o la aceptación van formando parte de su camino. Todo ello, insisto, bajo una estética pixelada que aprovecha a la perfección los motores gráficos actuales para jugar con las luces, siendo estas muy importantes ya que tanto el día como la noche, el alba o el crepúsculo forman parte de la historia del juego.

Bajo este paraguas nos acompaña una banda sonora exquisita compuesta por Eric W. Brown (Rainbowdragoneyes) que además cuenta con arreglos del legendario Yasunori Mitsuda (Chrono Trigger). Destacaría no sólo la calidad de las melodías, sino también los guiños que tiene con la banda sonora de The Messenger (también compuesta por Rainbowdragoneyes). Un juego que comparte lore y que añade un toque de nostalgia a la aventura ya que ambos mundos están conectados.

Sinceramente, no puedo dejar de pensar cómo será el siguiente título de Sabotage.